ADOPTAR HÁBITOS SALUDABLES NOS GARANTIZA UN BIENESTAR FISICO Y MENTAL


Preservar el bienestar psicológico es tan esencial como mantener la integridad física, ya que la falta de salud mental puede provocar un deterioro en la calidad de vida y el desempeño en entornos académicos o profesionales.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que cerca de 450 millones de individuos a nivel global son afectados por algún tipo de desorden psicológico.

Con base en las proyecciones de la Secretaría Federal de Salud, se estima que alrededor de 15 millones de personas padecerán alguna forma de trastorno mental.

El estado de salud mental no se limita a la inexistencia de desórdenes psíquicos; se establece como un estado de bienestar en el cual un individuo tiene autoconciencia, puede afrontar los estresores habituales de la vida, puede desempeñarse de manera eficiente y rendidora y puede aportar positivamente a su comunidad.

¿Cuáles son los métodos para preservar un óptimo estado de salud mental?

Es relevante mantener una alimentación equilibrada. Realizar actividad física de manera constante para fortalecer la salud física y mental, cultivar relaciones interpersonales positivas y practicar valores como el respeto, la tolerancia y la solidaridad. Evitar el consumo de tabaco y alcohol. Es recomendable dormir mínimo 8 horas diarias y asegurar un descanso adecuado. Realizar actividades sociales, recreativas, culturales y deportivas. La lectura mejora la atención y la memoria, incrementa la motivación y disminuye el estrés. Mantenerse activo en actividades constructivas y positivas, compartir tiempo con la familia y colaborar en las labores del hogar.

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1. Incrementar el consumo de agua: lo óptimo es ingerir dos litros de agua al día. Una estrategia para mejorar la ingesta de líquidos es programar recordatorios en el teléfono o ingerir ocho vasos de agua en diferentes momentos (dos en la mañana, dos al mediodía, dos en la tarde y dos en la noche). 2. Mantener una alimentación equilibrada: vegetales, frutas, granos, legumbres y proteínas deben formar parte de una dieta balanceada. En este aspecto, la planificación es crucial. ¿Necesitas sugerencias? Consulta a un nutricionista. Como primer paso, es útil hacer una lista de compras, planear un menú semanal y optar por la comida casera. Cocinar puede ser una actividad entretenida y provechosa. Evita o reduce la ingesta de azúcares y alimentos ultra procesados. El consumo de alcohol debe ser moderado. 3. Incorporar actividad física: realizar ejercicio durante 30 minutos al día es beneficioso para el cuerpo y la mente. Varias aplicaciones y dispositivos que ayudan a monitorear el movimiento pueden ser útiles para las personas con estilos de vida sedentarios. Es fundamental encontrar una actividad que motive para mantener la constancia, como caminar, montar en bicicleta, nadar, entre otros. Lo crucial es ser constante y, si se desea, establecer metas pequeñas para llevar un registro de los avances. Siempre consulta a un profesional de la salud para adaptar la actividad física a tus condiciones personales. 4. Los beneficios de dejar el tabaco: abandonar el hábito de fumar tiene numerosas ventajas. 5. Descansar de manera adecuada: lo ideal es dormir entre 6 y 8 horas diarias. Para mejorar el rendimiento en todas las actividades y para recuperarse después del ejercicio, es importante tratar de regular y mantener un ritmo de sueño saludable. 6. Realizar alguna actividad placentera: cada individuo decide esto de acuerdo a sus gustos. Puede ser la contemplación de la naturaleza, pintar, cantar o bailar. Cualquier actividad que ayude a relajarse y desconectar de las preocupaciones diarias.

 
 
 
 
 
 

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